A más de un mes del crimen de Ian Cabrera, el adolescente de 13 años asesinado en la Escuela Normal N° 40 de San Cristóbal, la causa judicial atraviesa una instancia clave. La querella adelantó que insistirá para que el joven de 16 años imputado como partícipe secundario continúe detenido, en el marco de la apelación que deberá resolver la Cámara Penal de Rafaela.
El imputado, alojado en la cárcel de Las Flores, está acusado como partícipe secundario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, además de doble tentativa de homicidio por los otros dos estudiantes que resultaron heridos durante el ataque. “Vamos a tratar por todos los medios que siga en prisión y que sea llevado a juicio como un adulto”, sostuvo el abogado querellante, Luis Hilbert.
La defensa del adolescente apeló la prisión preventiva, por lo que ahora será la Cámara la que defina si se mantiene la detención. “Estamos constituidos como querellantes y vamos a sostener que la medida debe continuar”, indicó el letrado.
Según la hipótesis de la querella, existen conversaciones entre el joven de 16 años y el autor material del ataque que evidenciarían un acuerdo previo. “Se lo incitaba a cometer el hecho, hablaban de cómo ingresar y disparar”, afirmó Hilbert, quien además señaló que ambos compartían admiración por autores de masacres escolares.
La causa presenta una complejidad central: el autor de los disparos tiene 15 años y, bajo la legislación vigente al momento del hecho, no es punible. “No puede ser juzgado ni condenado”, explicó el abogado. Actualmente, el menor se encuentra alojado en una institución en Venado Tuerto y su defensa podría solicitar el sobreseimiento por inimputabilidad.
Hilbert recordó que la eventual modificación de la edad de imputabilidad no puede aplicarse de manera retroactiva. En paralelo, la investigación continúa abierta y no se descarta la aparición de otros involucrados.
El caso también reavivó el debate sobre el sistema penal juvenil y los mecanismos de prevención en ámbitos escolares. “Hay múltiples factores que se entrecruzan. No hay una sola explicación para lo que pasó”, señaló el abogado.