Claudia Chávez, pareja de Alejandro Perea, habló en exclusiva con Medios RED luego de las declaraciones realizadas por el director del Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo, Andrés Lanaro, quien explicó cómo fue el abordaje médico durante las horas que el periodista permaneció en el efector y negó que haya existido una demora en la atención.

Chávez sostuvo que no coincide con algunos aspectos del relato del director, aunque remarcó que actualmente la prioridad está puesta en la recuperación de Perea. Con respecto al director dijo: “Él me llama ayer, yo puedo contar solo mi verdad. Nosotros hoy estamos focalizados en que Ale se recupere, después cuando pase todo esto, si quiere charlar va a ser así. Mi verdad de lo que viví, él lo contó más o menos a lo que yo viví”.

Según relató, Perea ingresó al hospital durante la mañana del martes. “Llegó al hospital, Alejandro gritaba, yo estaba trabajando, llegué antes del mediodía. Pero él ingresó 8 de la mañana, 9 menos veinte”, contó.

Chávez explicó que uno de los hijos de Perea ingresó al establecimiento y, según su relato, desde el hospital le solicitaron un número telefónico. “Le piden un teléfono y eso fue todo. Le dijeron que se vaya, que lo iban a llamar si había alguna novedad”, señaló.

La pareja del periodista aseguró que al mediodía llegó y recibió información desde la recepción del hospital respecto de una tomografía. “Estamos esperando el resultado de la tomografía, me dice la chica de recepción”, relató. Sin embargo, afirmó que no pudo obtener mayores precisiones: “No me dejó preguntarle nada, me dice ‘nosotros nos vamos a comunicar ante cualquier cosa’ y me tuve que ir”.

Según su relato, cuando regresó a su trabajo recibió un llamado en el que le informaron que Perea sería trasladado. “Cuando llego a mi trabajo me llaman que lo iban a derivar, pero nosotros no entendíamos por qué”, contó.

Chávez también hizo referencia a un antecedente de salud que, según explicó, podía ser relevante para interpretar el cuadro. “Él tenía una hernia inguinal, muy palpable”, sostuvo.

Sobre el traslado, relató que recibió distintas explicaciones durante el proceso. “Salgo para el traslado y el médico de la ambulancia me dice, aparentemente es un ACV, pero lo tienen que evaluar”, afirmó.

La pareja de Perea también recordó el momento en que, según su versión, un médico manifestó su preocupación por el estado del paciente. “Llega un médico muy enojado, que por favor alguien le dé bola porque tiene un paciente con 28 de presión, con presunta ACV hemorragica y se trataba de Alejandro, pero nosotros no estabamos enterados de todo eso”, relató.

Chávez sostuvo que posteriormente en el Sanatorioa Plaza, donde lo trasladaron, recibió otra explicación sobre el cuadro: “Salió del tomógrafo, pero tenemos que operar de urgencia porque tiene un infarto intestinal”.

Uno de los principales cuestionamientos planteados por la pareja de Perea está relacionado con los estudios y con la dificultad que habría existido para realizarlos debido a los movimientos del paciente. “Si vos no podés hacerle un estudio a un paciente porque está rebelde, ¿lo dejás morir?”, cuestionó.

En ese contexto, también puso en duda la explicación vinculada con el diagnóstico de ACV: “¿Inventaste un ACV?¿Por Qué?¿No sabías lo que tenía?”.

Chávez además se refirió al estado en el que se encontraba Perea y a la medicación que recibió. “Primero gritaba del dolor y después balbuceaba, ¿cómo no va a balbucear si tenía cinco inyectables para poder dormirlo?”, expresó.

Otro de los puntos que cuestionó está relacionado con la documentación de la internación. Según explicó, les entregaron una orden para poder ingresar al centro médico de Rosario. “Nos hicieron una orden de internación, para poder ingresarlo. Abajo el diagnóstico dice ACV, pero no sabemos quién lo diagnosticó. El que me lo dice es el médico del Granaderos a Caballo que lo trajo en ambulancia al Sanatorio Plaza de Rosario”, afirmó.

Finalmente, Chávez volvió sobre el punto de la tomografía y cuestionó la información que, según aseguró, recibió inicialmente en el Hospital Granaderos a Caballo. “Nunca hicieron la tomografía, como me dijo la recepcionista. O sea que me mintieron”, sostuvo.

Las declaraciones de la pareja de Perea se producen luego de que Lanaro brindara la versión del Hospital Granaderos a Caballo sobre el procedimiento realizado. El director había explicado que el periodista ingresó desorientado en tiempo y espacio, que permaneció en el shockroom mientras se buscaba estabilizarlo y que los movimientos involuntarios dificultaron algunos estudios. También señaló que una tomografía estaba prevista, aunque finalmente no se realizó, y que el traslado a Rosario se concretó alrededor de las 15.

Mientras continúa el intercambio de versiones sobre lo ocurrido durante esas horas, la prioridad de la familia permanece puesta en la evolución de Alejandro Perea, quien continúa internado en Rosario.