El gobierno de Santa Fe obtuvo una respuesta a un planteo que venía sosteniendo desde hace meses: revisar la composición de las tarifas de gas que pagan industrias y grandes consumidores. La Autoridad Nacional de la Competencia anunció una investigación de mercado en distribución y comercialización, tras el pedido elevado por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, ante Enargas, la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.

El reclamo provincial apuntaba a que la tarifa vigente no refleja la nueva matriz energética del país. Según Santa Fe, la predominancia del gas neuquino —más económico que el importado— no se ve reflejada en la fórmula actual, que mantiene un mix de cuencas que ya no existe. Esta distorsión, aseguran, perjudica directamente a más de 400 industrias del territorio.

Enargas ya había reconocido que los contratos de las distribuidoras siguen atados a flujos y volúmenes históricos, sin contemplar los cambios de la última década. Para el organismo, el sistema atraviesa una transición que requiere un rediseño integral de la metodología tarifaria y de los contratos asociados, con el objetivo de corregir inequidades entre regiones.

Puccini celebró que Nación tome el tema: “Es un planteo que hicimos junto a industriales, grandes consumidores y estaciones de GNC. Santa Fe lidera esta mirada del interior productivo, porque pagamos un gas más caro basado en un mix de cuencas que ya no existe”. El funcionario insistió en que la reversión del Gasoducto Norte y la mayor producción de Vaca Muerta cambiaron el mapa energético del país.

De actualizarse la fórmula, la Provincia estima que las tarifas para grandes usuarios podrían bajar hasta un 40 %, alivio clave para un sector en el que la energía puede representar una parte sustancial de los costos operativos. “Argentina vive una nueva etapa energética —cerró Puccini—. Es momento de construir un sistema que respete la realidad productiva. Santa Fe está dispuesta a liderar ese camino”.