La fiscal general del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich, presentó este jueves su Informe de Gestión 2025 ante la Cámara de Senadores de la Legislatura de Santa Fe, donde expuso un documento de más de 200 páginas y alertó por el crecimiento de la violencia extrema entre adolescentes y jóvenes.

Durante su intervención, la funcionaria puso el foco en los recientes hechos que conmocionaron a la provincia, como el tiroteo escolar en San Cristóbal. “Así como en el informe de 2024 comencé hablando del contexto dramático por los homicidios de cuatro trabajadores en Rosario, lamentablemente hoy nos toca, dos años después, hablar de contextos dramáticos: la violencia extrema adolescente y juvenil”, sostuvo.

En ese sentido, Vranicich remarcó que se trata de un fenómeno que se repite en distintos casos. “Lo que puse en agenda es la violencia extrema adolescente, no solo en el caso del lunes 30 de marzo en San Cristóbal, sino también en el caso de Jeremías Monzón y Delfina”, señaló.

La fiscal también subrayó la necesidad de analizar el problema desde múltiples dimensiones. “Tenemos que ver qué es lo subyacente, desde el rol que fuere: padres, madres, funcionarios”, planteó, al tiempo que llamó a una reflexión colectiva sobre las responsabilidades del mundo adulto.

Uno de los ejes centrales de su exposición fue el rol de las redes sociales en este tipo de conductas. En ese marco, advirtió que en distintos países ya se están tomando medidas restrictivas. “No es casualidad que tantos países estén prohibiéndoles a los jóvenes menores de 16 años el acceso a las redes. Acá estamos viendo si los llevan a la escuela el teléfono”, cuestionó.

Además, mencionó la existencia de comunidades digitales donde, según explicó, los adolescentes pueden canalizar discursos de odio. “Hay grupos como la True Crime Community, donde se relacionan con jóvenes de todo el mundo y encuentran espacios para exteriorizar ese odio”, indicó.

Consultada sobre la posibilidad de avanzar en restricciones en Argentina, Vranicich reconoció que es un tema que analiza. “Lo estoy pensando seriamente, aunque no es mi rol. Hay muchas aplicaciones que el mundo adulto no conoce, como TikTok, Instagram o Roblox”, afirmó.

Finalmente, la fiscal general insistió en la necesidad de abrir un debate institucional más amplio. “Lo pongo sobre la mesa para que los poderes del Estado analicen un fenómeno global”, expresó, y concluyó con un llamado a la sociedad: “Los primeros que deben dar alerta son la familia, la escuela y la comunidad. Este caso nos interpela al mundo adulto”.