La causa por el femicidio de Cecilia Strzyzowski continúa generando repercusiones a tres años de uno de los crímenes más conmocionantes de la historia reciente del Chaco. En medio del avance judicial, Gloria Romero, madre de la joven asesinada en 2023, volvió a expresar su dolor por una situación que asegura prolonga su sufrimiento: todavía no pudo recibir los restos de su hija.
La mujer cuestionó que, pese al tiempo transcurrido desde el crimen, el proceso judicial aún no se encuentra concluido debido a las apelaciones presentadas por las defensas de los condenados. Esa situación impide que los pocos restos recuperados durante la investigación sean entregados a la familia.
Romero sostuvo que la falta de una sentencia firme mantiene abierta una herida que nunca pudo cerrar. Según manifestó, la imposibilidad de contar con un lugar donde recordar a Cecilia o rendirle homenaje representa una de las consecuencias más dolorosas del extenso trámite judicial.
El expediente tuvo un punto clave cuando César Sena fue condenado a prisión perpetua por el homicidio agravado de la joven, mientras que sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, recibieron la misma pena en calidad de partícipes necesarios. Sin embargo, las impugnaciones presentadas por las defensas llevaron el caso a revisión ante instancias superiores.
La madre de la víctima también criticó el funcionamiento del sistema judicial y aseguró que las familias de quienes sufren delitos graves atraviesan procesos especialmente difíciles. En ese contexto, reveló que ya no cuenta con custodia policial, aunque afirmó no haber recibido amenazas luego de conocerse el veredicto.
Además de las condenas principales, otros involucrados recibieron penas por distintos grados de encubrimiento. En tanto, una de las acusadas resultó absuelta por decisión unánime del jurado popular.
Cecilia Strzyzowski fue vista por última vez el 2 de junio de 2023 cuando ingresó a la propiedad de la familia Sena en las afueras de Resistencia. Desde entonces no volvió a ser observada con vida. Aunque su cuerpo nunca fue encontrado de manera íntegra, la acusación sostuvo que logró reunir pruebas suficientes para acreditar que fue asesinada y que posteriormente intentaron ocultar los restos.
El caso tuvo un enorme impacto social y político en Chaco y trascendió las fronteras provinciales, convirtiéndose en uno de los hechos criminales más resonantes de los últimos años en Argentina.