Salir a la ruta en vehículo particular requiere cumplir con una serie de condiciones legales establecidas por la Ley Nacional de Tránsito, especialmente controladas en períodos de alta circulación como vacaciones o fines de semana largos.
Circular sin la documentación obligatoria puede generar sanciones económicas, retención de papeles e incluso impedir continuar el trayecto. El conductor debe llevar el DNI vigente en formato físico, ya que en muchos controles no se acepta solo la versión digital. También es obligatorio contar con la Licencia Nacional de Conducir habilitante, que sí puede exhibirse desde la aplicación oficial siempre que esté vigente y visible. Un detalle clave es que la licencia debe coincidir con la jurisdicción del domicilio declarado.
Respecto al vehículo, se exige la cédula de identificación (cédula verde), preferentemente en formato físico y digital, y una autorización si maneja otra persona que no sea el titular. Además, es imprescindible portar el comprobante de seguro vigente y la Verificación Técnica Vehicular (VTV o RTO) aprobada, identificada generalmente mediante la oblea en el parabrisas.
Si bien el comprobante de patente no es obligatorio en todo el país, algunas provincias lo solicitan, por lo que llevarlo puede evitar demoras. También es fundamental que las chapas patente estén correctamente colocadas y legibles.
Las autoridades recuerdan que cada provincia puede sumar requisitos propios y que los controles se intensifican en temporadas de mayor tránsito. Por eso, revisar con anticipación que toda la documentación esté vigente y disponible —preferentemente en formato físico y digital— es clave para viajar sin inconvenientes y evitar sanciones.