La reforma del sistema de practicaje impulsada por el Gobierno tuvo reacciones. Unas 150 embarcaciones permanecen afectadas por la falta de servicios de practicaje. Desde la Cámara de Prácticos rechazaron que se trate de un paro y defendieron su postura con argumentos de seguridad.

“No estamos de paro. Son decisiones individuales de no prestar servicio”, afirmó el presidente de la Cámara de Prácticos, capitán John Ryan a Mitre, al referirse a la situación que atraviesa el sistema desde la entrada en vigencia del Decreto 690/2026.

Según explicó, el principal motivo de esas decisiones no es económico sino operativo. “El motivo principal es la seguridad.”

Consultado sobre las pérdidas económicas que implica la interrupción de la actividad, Ryan respondió: “Es mejor perder plata que perder la vida”, en referencia a los riesgos ambientales y de navegación que, según sostiene, podrían derivarse de la aplicación del nuevo esquema.

El representante de los prácticos también cuestionó uno de los principales argumentos utilizados por el Gobierno para justificar la desregulación. Mientras el ministro Federico Sturzenegger difundió comparaciones internacionales donde el practicaje en Argentina aparece con costos cercanos a USD 16.900 para un buque Panamax en el Río de la Plata, Ryan sostuvo que esos valores “no son reales”.

Según explicó, un servicio de practicaje entre Buenos Aires y San Lorenzo —que demanda alrededor de 34 horas de navegación e incluye cinco prácticos— ronda los USD 45.000, de los cuales cada práctico percibe entre USD 2.000 y USD 4.000, mientras que una parte importante del costo corresponde a logística.

“El mayor costo es el peaje que cobra el Estado”, aseguró.

La discusión se da luego de que el Gobierno modificara el régimen de practicaje con el objetivo de aumentar la competencia, flexibilizar requisitos y reducir costos logísticos para el comercio exterior. Desde el sector, en cambio, sostienen que la prioridad debe seguir siendo la seguridad de la navegación y advierten que la implementación del nuevo sistema podría generar riesgos operativos.