Un profundo impacto sacude a la ciudad de Comodoro Rivadavia tras la muerte de Ángel, un niño de 4 años que ingresó sin signos vitales al Hospital Regional el pasado 5 de abril. La causa avanza con múltiples hipótesis y dos personas detenidas, mientras se esperan resultados clave.

Todo comenzó cuando personal de salud acudió a una vivienda tras un llamado por un menor con dificultades respiratorias. Al llegar, constataron que el niño se encontraba en paro cardiorrespiratorio. Fue trasladado de urgencia al hospital, donde falleció horas después.

Los primeros informes forenses revelaron que Ángel presentaba lesiones internas en la cabeza. Si bien aún no se confirmó la causa exacta de la muerte, este dato encendió las alarmas y orientó la investigación hacia una posible muerte violenta.

A partir de estos indicios, la Justicia ordenó la detención de la madre del menor, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González. Ambos están acusados de presunto homicidio agravado y permanecen bajo prisión preventiva mientras avanza la causa.

El padre del niño denunció públicamente que su hijo “fue asesinado” y apuntó contra la madre. “Mi hijo no era un chico enfermo. ¿Cómo va a morir? Lo mataron”, afirmó, en medio de un conflicto previo por la tenencia.

Por su parte, la mujer negó cualquier responsabilidad en el hecho. “Yo no maté a mi hijo. Lo protegí y lo busqué”, sostuvo. Según su relato, el niño estaba durmiendo cuando advirtieron que no respiraba, por lo que intentaron reanimarlo y llamaron a una ambulancia. También insistió en que quiere saber qué ocurrió.

Tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia, se realizó un allanamiento en la vivienda donde vivía el menor. En el procedimiento se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que serán peritados para avanzar en la investigación.

Desde el hospital, el jefe de Pediatría, Luis Cisneros, señaló que no se detectaron signos evidentes de violencia durante la atención inicial, aunque remarcó la importancia de esperar los estudios definitivos para determinar la causa de la muerte.

El caso quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, que dispuso diversas medidas para esclarecer lo ocurrido. En paralelo, se registraron momentos de tensión entre los padres en la sede judicial, en el marco de una disputa previa por la tenencia del niño. La investigación continúa abierta y bajo estricta reserva.