El conflicto por el cierre de la planta de caucho de Pampa Energía en Puerto General San Martín atraviesa una etapa clave tras el vencimiento de la conciliación voluntaria. Los trabajadores nucleados en el SOEPU reclaman la continuidad de los puestos laborales y buscan que se extienda la instancia de negociación para evitar el cierre definitivo de la fábrica.

La medida afecta a 120 operarios que permanecen dispensados mientras la empresa avanza con el proceso de desvinculación del personal. La compañía ofreció acuerdos indemnizatorios, mientras el gremio sostiene que la planta podría continuar funcionando y cuestiona la decisión de abandonar la actividad en el país, especialmente frente a nuevas inversiones de la firma en otros sectores y regiones.

Desde el sindicato también apuntaron contra la falta de acompañamiento del gobierno provincial y anunciaron que, con el respaldo de organizaciones gremiales, podrían profundizar las medidas de fuerza si no prosperan las negociaciones. Entre las acciones evaluadas figura la paralización del complejo industrial como forma de protesta ante el cierre previsto.