El Gobierno nacional anticipó que descontará el día a los empleados estatales que adhieran al paro nacional convocado por la CGT en rechazo a la reforma laboral que se debatirá en la Cámara de Diputados. La decisión fue confirmada por fuentes de la Casa Rosada, que señalaron que la medida alcanzará a quienes no concurran a sus puestos de trabajo o no cumplan funciones durante la jornada de protesta.

“Pueden hacer lo que quieran, pero están avisados de que les vamos a descontar el día a quienes se adhieran”, indicaron desde el entorno del Ejecutivo. La advertencia se da en un clima de fuerte tensión con los gremios, que ratificaron la medida de fuerza tras la media sanción del proyecto en el Senado.

El paro fue convocado en medio de la polémica por el artículo que proponía modificar el régimen de licencias médicas —y que el Gobierno adelantó que será cambiado durante el debate en Diputados—, aunque desde los sindicatos aseguran que existen otros puntos conflictivos, como cambios en convenios colectivos, asambleas en lugares de trabajo y el sistema de ultraactividad.

En el frente sindical, la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) confirmó su adhesión al paro, aunque sin movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ratificó que marchará al Congreso el día del debate. “El proyecto quita derechos y no va a crear ni un solo empleo”, sostuvo Andrés Rodríguez, secretario adjunto de la CGT y titular de UPCN, al justificar la medida.

En paralelo, los sindicatos del transporte también confirmaron su participación, aunque en la ciudad de Rosario y la región aún no fue confirmado si se adhieren a la medida o no. 

La convocatoria al paro también generó tensiones internas dentro del sindicalismo, con sectores que reclamaron una movilización más contundente. Desde la UOM, por ejemplo, cuestionaron la postura de la conducción de la CGT y pidieron medidas más firmes frente al avance de la reforma laboral.