La Justicia de Rosario ordenó la prisión preventiva por 90 días para R. L., portero del Jardín de Infantes Nº 261 de barrio Empalme Graneros, quien fue imputado en el marco de una investigación por presuntos hechos contra la integridad sexual de niños que concurren a la institución.

La medida fue resuelta este miércoles por el juez Rafael Coria durante una audiencia que se desarrolló sin acceso a la prensa, a pedido de la fiscal Antonela Valente, encargada de la investigación.

El caso tomó estado público el pasado 10 de junio, cuando el trabajador fue detenido. Ese día se vivieron momentos de gran tensión frente al establecimiento educativo, donde familiares de alumnos se concentraron para exigir respuestas y protagonizaron incidentes. La presencia policial fue reforzada para evitar agresiones tanto contra el acusado como hacia integrantes de la comunidad educativa.

Tras la repercusión del hecho, el Ministerio de Educación de Santa Fe dispuso la intervención del jardín y decidió reemplazar a todo el personal que se desempeñaba en el lugar, incluyendo directivos, docentes y asistentes escolares.

Al finalizar la audiencia, la fiscal confirmó que la imputación comprende tres episodios denunciados por tres menores distintos. Aunque evitó detallar las figuras penales atribuidas, explicó que los primeros relatos fueron obtenidos en la Comisaría de la Mujer con la intervención de profesionales especializadas en el abordaje infantil.

Según indicó la funcionaria judicial, los testimonios presentaron coincidencias relevantes y aportaron elementos que permitieron avanzar con la investigación. También señaló que los niños describieron espacios específicos del jardín que habrían sido mencionados de manera reiterada en los relatos incorporados al expediente.

Valente confirmó además que el sospechoso cumplía funciones de portero dentro de la institución, de acuerdo con la documentación remitida por el Ministerio de Educación.

Durante la audiencia, el imputado declaró ante el juez y rechazó las acusaciones en su contra.