Así lo señala un informe elaborado por Grant Thornton Argentina. El estudio remarca que Rosario ocupa una posición estratégica dentro de la hidrovía Paraná-Paraguay y concentra el principal complejo portuario exportador del país. Desde sus terminales sale cerca del 75% de las exportaciones argentinas de cereales y oleaginosas, conectando la producción nacional con mercados de Asia y América.
Pero el liderazgo de la región no se limita al comercio exterior. El Gran Rosario también se consolidó como el principal polo de biocombustibles del país, concentrando alrededor del 80% de la capacidad instalada para la producción de biodiésel. La cercanía entre los puertos, la industria aceitera y la producción agrícola genera una ventaja competitiva clave para agregar valor y exportar productos de alto valor agregado.
A la par, la ciudad fortalece su perfil innovador. Sectores como el software, la inteligencia artificial, la biotecnología y la bioeconomía forman parte de un ecosistema que gana cada vez más protagonismo en el desarrollo económico provincial.
El informe concluye que la combinación de infraestructura logística, capacidad industrial e innovación tecnológica convierte a Rosario en una pieza central para la competitividad de Santa Fe y uno de los motores productivos más importantes de la Argentina.