La Provincia puso en marcha nuevas líneas de crédito destinadas a la renovación de vehículos de transporte público. El programa contempla $14.000 millones, de los cuales $10.000 millones están destinados a empresas de transporte interurbano y $4.000 millones a taxis y remises.
Para las empresas de transporte interurbano se ofrecen créditos con tope $1.000 millones, con un plazo de hasta 60 meses y una bonificación provincial de 10 puntos porcentuales anuales durante los primeros 36 meses.
En el caso de taxis y remises, los préstamos del Nuevo Banco de Santa Fe alcanzan hasta $200 millones por beneficiario, con una opción a 24 meses a tasa fija del 39% y otra a 36 meses con tasa variable. La Provincia bonifica 7,5 puntos porcentuales anuales. Por su parte, el Banco Municipal de Rosario ofrece hasta $150 millones, a 36 meses, con una bonificación de 12 puntos porcentuales.
En diálogo con MediosRED, Mónica Alvarado explicó que las líneas cuentan con el respaldo del Fondo de Garantías de Santa Fe (FOGAFE), una herramienta que permite facilitar el acceso al financiamiento cuando empresarios o titulares de taxis y remises no cuentan con las garantías que normalmente exige una entidad bancaria.
Sobre si esa diferencia en la tasa representa dinero que sale de las arcas provinciales y, por lo tanto, de los impuestos que pagan los santafesinos, Alvarado fue contundente: “Exactamente”.
De esta manera, una parte del costo financiero de estos créditos es absorbida por la Provincia a través de los impuestos de los santafesinos para para facilitar la renovación de las unidades y sostener al sector del transporte que hoy atraviesa uno de sus peores momentos.
Desde la Asociación de Transporte de Pasajeros, Rodolfo Wagner declaró a MediosRED: "No soluciona el problema, es un aliciente".
Desde el sector empresarial reconocen que venian "pidiendo créditos blando", pero la medida no resuelve el problema de raíz.