Todo comenzó cuando el niño se encontraba en su casa de vacaciones, ubicada en una zona rural de la provincia de Guizhou, en el sureste de China. El niño se encontraba jugando en una zona montañosa, cuando de repente el padre notó que comenzó a agarrarle ataques de tos.

Finalmente, el doctor Sun Yongfeng, el vicejefe del departamento de medicina respiratoria identificó la causa del problema. "Practicamos una broncoscopía y encontramos un organismo marrón en su tráquea", declaró.

Los médicos la sustrajeron con unos fórceps y confirmaron que se trataba de una sanguijuelas de 8 centímetros. El niño continuó en muy buen estado de salud.