Un hombre fue detenido en las últimas horas en un gimnasio del centro de Rosario, acusado de haber realizado presuntas maniobras fraudulentas con tarjetas de crédito de otros socios. Según estimaciones de los responsables del establecimiento, el perjuicio económico generado superaría los 25 millones de pesos.
La investigación comenzó luego de que varios clientes advirtieran consumos que no reconocían en sus resúmenes de tarjeta. Aunque en un principio los casos parecían aislados, el ingreso de nuevas denuncias permitió detectar un patrón común y encendió las alarmas dentro del complejo deportivo.
A partir de ese momento, los responsables del gimnasio iniciaron una revisión interna que incluyó el análisis de registros administrativos, información vinculada a los consumos denunciados y horas de grabaciones captadas por las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.
Según trascendió, las sospechas recayeron sobre un socio que concurría regularmente al establecimiento desde hacía más de un año. Las imágenes habrían mostrado movimientos reiterados en la zona de los vestuarios y casilleros, donde presuntamente accedía a pertenencias de otros usuarios aprovechando momentos de distracción.
La hipótesis principal sostiene que el acusado obtenía datos de tarjetas de crédito y posteriormente realizaba operaciones comerciales a través de una firma vinculada a él. De esta manera, los cargos aparecían como compras presenciales, lo que dificultaba a las víctimas desconocer los consumos ante las entidades financieras.
Con los elementos reunidos, los responsables del gimnasio dieron aviso a la policía y al Ministerio Público de la Acusación. El operativo para detener al sospechoso se concretó cuando éste asistió nuevamente a entrenar al establecimiento. Según fuentes vinculadas al caso, el hombre fue interceptado al finalizar una actividad deportiva.
La causa quedó en manos de la Fiscalía, que ahora analiza la documentación, los registros de video y las denuncias presentadas por los damnificados. No se descarta que en los próximos días aparezcan nuevas víctimas y se amplíe la investigación.
Mientras tanto, los socios afectados buscan recuperar el dinero perdido y esperan que el avance del expediente permita determinar el alcance total de la maniobra.