En medio de la conmoción por el ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal, el abuelo del joven de 15 años que disparó dentro del establecimiento aseguró que la escopeta utilizada había sido robada de su vivienda días antes del hecho.
El hombre sostuvo que ya había radicado la denuncia por la sustracción del arma, una escopeta calibre 12/70, y expresó su preocupación por lo sucedido. “La escopeta fue robada de acá adentro. La denuncia está hecha. Esto me genera muchísima tristeza”, señaló.
Por su parte, el jefe de fiscales de la región confirmó que el arma pertenece al entorno familiar del atacante y detalló sus características técnicas, al tiempo que indicó que el adolescente habría efectuado múltiples disparos antes de ser reducido por personal del lugar.
Además, el abuelo remarcó que no mantenía un vínculo cercano con su nieto y negó haberle enseñado a manipular armas. Según afirmó, el menor nunca utilizó la escopeta en su presencia ni tenía acceso autorizado a la misma.
En tanto, los peritajes realizados tras el ataque revelaron que el arma estaba cargada al momento de ser secuestrada. En la escena también se hallaron cartuchos, vainas servidas y otros elementos que son analizados por los investigadores.
La causa continúa en manos del Ministerio Público de la Acusación, que busca determinar las responsabilidades y reconstruir cómo el menor accedió al arma en un contexto que derivó en un hecho de extrema violencia.