Las imágenes de una violenta agresión en una mueblería de la zona oeste de Rosario reavivaron la búsqueda de Josué Alexis Urquía, un delincuente cordobés de 32 años, cuya huida quedó registrada por las cámaras del comercio. El episodio ocurrió el pasado 30 de diciembre, cuando el hombre intentó abusar de una empleada y luego la golpeó brutalmente para robarle su celular.

Tras difundirse su rostro, la Justicia rosarina comenzó a recibir mensajes de otras víctimas y datos que permitieron reconstruir un historial plagado de antecedentes. Según el Registro Nacional de Reincidencia, Urquía utilizó al menos 18 identidades distintas durante los últimos años, una maniobra que complicó su rastreo en diversas investigaciones.

Entre los métodos que usaba para ocultar su verdadera identidad, los investigadores detectaron dos patrones:

• Viajaba en micros de larga distancia sin DNI, colándose o comprando pasajes con nombres falsos; ante cada aprehensión, quedaba asentado el alias que declaraba.

• Robaba documentación de las víctimas, lo que le permitía adoptar nuevos datos personales con rapidez.

Mientras analizaba información de distintas provincias, el fiscal rosarino González Raggio identificó que Urquía arrastra dos causas abiertas en Corrientes y Formosa y seis condenas firmes en Buenos Aires, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa y Córdoba. Su trayectoria criminal abarca casi una década:

Actualmente, el hombre suma dos causas en trámite:

• El intento de abuso sexual y robo a la empleada de la mueblería de Rosario.

• Un robo cometido en Córdoba, por el que fue detenido el 1° de enero.

Con su identidad ya difundida y su foto circulando en todo el país, la Justicia busca determinar si existen más víctimas y si utilizó otras identidades en delitos aún no registrados. Mientras tanto, sus antecedentes revelan un patrón repetido: violencia, movilidad constante y una facilidad alarmante para eludir controles mediante múltiples nombres falsos.