El Banco Central volvió a intervenir en el mercado cambiario y adquirió 83 millones de dólares, operación que permitió elevar las reservas brutas por encima de los 44.000 millones. Se trata de la segunda compra desde el inicio de la nueva etapa del programa monetario impulsado por el Gobierno el viernes pasado.

La entidad ya había sumado 21 millones de dólares en la rueda previa, y con la compra de este martes las reservas cerraron en 44.187 millones, lo que implicó un incremento de 787 millones respecto del día anterior. El salto también estuvo impulsado por el ingreso de unos 700 millones de dólares provenientes de la privatización de centrales hidroeléctricas en la región del Comahue.

Esta nueva fase del programa monetario busca reducir la inflación y fortalecer la posición de reservas, en sintonía con los compromisos asumidos por la Argentina ante el Fondo Monetario Internacional. Las compras de divisas se inscriben en ese objetivo.

Pese al avance de las reservas brutas, consultoras privadas advierten que las reservas netas continúan en terreno negativo. Frente a ese diagnóstico, el Banco Central proyecta un plan de acumulación de divisas que podría alcanzar los 10.000 millones de dólares a lo largo de 2026.