El fiscal Adrián Spelta brindó detalles sobre la investigación que tiene como principal acusado al exfiscal Mariano Ríos Artacho, señalado por el Ministerio Público de la Acusación como presunto jefe de una asociación ilícita que habría utilizado fondos de cuentas judiciales durante varios años.

Según explicó Spelta durante una conferencia de prensa, la investigación abarca 148 cuentas judiciales, de las cuales hasta el momento fueron analizadas 48. De ese primer grupo surgieron indicios de al menos 12 hechos delictivos, mientras que todavía resta avanzar sobre aproximadamente un centenar de cuentas.

El fiscal aclaró que no se trataba de cuentas propias del Ministerio Público de la Acusación, sino de cuentas judiciales vinculadas a distintos legajos fiscales, donde se depositaban fondos provenientes de fianzas, reparaciones económicas para víctimas o dinero secuestrado durante procedimientos.

La hipótesis de la Fiscalía sostiene que, durante aproximadamente siete años, esos recursos eran transferidos mediante oficios firmados desde las causas a personas que no tenían ninguna vinculación con los expedientes investigados.

Spelta describió que, de acuerdo con la investigación, el dinero salía de las cuentas judiciales y llegaba a particulares que posteriormente lo hacían circular a través de una estructura que terminaba conectando los fondos con Ríos Artacho.

En cuanto al impacto económico, el fiscal señaló que se realizó una actualización de los montos involucrados desde 2017 hasta la actualidad y que el perjuicio estimado alcanza los $425 millones. De los 12 hechos detectados hasta ahora, en nueve no se habría producido la devolución del dinero, mientras que en otros tres sí hubo reintegros.

Durante las audiencias, Ríos Artacho reconoció haber utilizado fondos y manifestó que padece ludopatía. El exfiscal sostuvo que las maniobras estuvieron relacionadas con sus deudas de juego y negó que haya existido una asociación ilícita, aunque asumió responsabilidad por haber involucrado al resto de los acusados.