La empresa Pampa Energía resolvió cerrar la planta de caucho que posee en Puerto San Martín, una decisión que implicará el despido de aproximadamente 130 trabajadores. La medida fue informada este martes por directivos de la firma a los empleados, quienes llegaron a trabajar con normalidad y fueron sorprendidos con el anuncio.
Según relataron trabajadores a este medio, la posibilidad de un cierre venía siendo advertida desde hacía varios meses. "Venían avisando que no es más negocio y que no le dan los números", contó uno de los operarios. Incluso, aseguró que la empresa había manifestado la intención de sostener la producción algunos meses más. "Habían dicho que lo iban a tratar de aguantar hasta octubre o noviembre, pero hoy vino el encargado y dijo: 'paren todo'", afirmó.
La planta de caucho integra el complejo petroquímico que Pampa Energía tiene en Puerto San Martín, donde también funcionan una planta dedicada a la producción de cortes para naftas y otra de estireno. De acuerdo con los trabajadores, estas dos últimas continuarán operando, aunque también atravesarán una reestructuración.
Las fuentes indicaron que las primeras desvinculaciones alcanzarían al personal fuera de convenio y que luego se avanzará con el resto del proceso. "Van a ir avisando durante la semana quiénes son los seleccionados", señaló uno de los empleados.
Por el momento, los trabajadores sostienen que no existe una comunicación formal por escrito sobre las condiciones de las desvinculaciones. "A algunos les ofrecen arreglos o transferencias a otros sitios (podrían ser Bahía Blanca o Pérez) de la firma, y a otros retiros voluntarios", explicaron. Todo de manera verbal y aún no fueron oficializadas.
Ante la incertidumbre generada por la medida, este jueves se realizará una reunión en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe de la que participarán dirigentes gremiales y autoridades provinciales, con el objetivo de evaluar alternativas para contener el impacto de los despidos.
Mientras cierra una planta, la empresa avanza con nuevas inversiones
Pampa Energía, controlada por el grupo inversor EMES, liderado por Marcelo Mindlin, anunció días atrás una inversión de 2.700 millones de dólares para construir una planta de urea, que será la segunda de Argentina. El proyecto apunta a abastecer la demanda de fertilizantes y aprovechar el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta. En paralelo, trabajadores de la firma sostienen que la producción de caucho dejó de ser rentable debido al ingreso de productos importados, situación que derivó en la decisión de cerrar esa unidad de negocio en Puerto San Martín.
PGSM
Pampa Energía cerrará su planta de caucho en Puerto San Martín y despedirá a 130 trabajadores
Las otras dos plantas de la empresa, dedicadas a la producción de cortes de nafta y estireno, seguirán produciendo.
Editorial JUL. 22 2026