Luego de que Pampa Energía anunciara el pasado martes 21 de julio el cierre de su planta de caucho ubicada en Puerto General San Martín y el despido de aproximadamente 130 trabajadores, este jueves se desarrolló una reunión en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe para intentar destrabar el conflicto y encontrar una salida que preserve la actividad.
Durante el encuentro, del que participaron representantes de la empresa, del gremio y autoridades provinciales, se alcanzó un acuerdo de conciliación voluntaria, una medida que había sido solicitada por el sindicato y aceptada por ambas partes. La decisión respondió a que, según se expuso durante la audiencia, el cierre dispuesto por la empresa se implementó de manera apresurada, dejando a la planta sin el personal suficiente para realizar tareas esenciales de mantenimiento. Ante ese escenario, las partes acordaron garantizar una actividad mínima para preservar las instalaciones mientras se busca una salida al conflicto.
MediosRED pudo acceder en exclusiva a los detalles de lo acordado entre las partes. Según la información obtenida por este medio, se estableció una tregua hasta el próximo 3 de agosto. Durante ese período, la mayoría de los trabajadores continuará dispensada de prestar servicios, aunque seguirá percibiendo sus salarios. No obstante, la empresa podrá convocar a aquellos empleados que considere necesarios y, en ese caso, deberán presentarse a cumplir sus tareas.
Además, MediosRED pudo saber que las partes acordaron conformar una mesa técnica con la participación del Ministerio de Trabajo, representantes de la empresa, el gremio y el Gobierno de Santa Fe. El objetivo será evaluar distintas alternativas para reactivar la producción de caucho, incluyendo la posibilidad de implementar medidas de alivio fiscal que permitan sostener la actividad.
La continuidad de la planta es considerada estratégica, ya que se trata de la única fábrica de caucho del país, por lo que su cierre tendría un fuerte impacto tanto en el empleo como en la industria nacional.
Otra de las definiciones conocidas por MediosRED es que el acuerdo alcanzado brinda un margen de negociación hasta el 3 de agosto. Si para esa fecha no se logra una solución definitiva entre las partes, el conflicto podría ingresar en una instancia de conciliación obligatoria, con intervención del Ministerio de Trabajo para continuar las negociaciones y evitar la pérdida de las fuentes laborales.