La licitación por la concesión de la Hidrovía suma un nuevo foco de conflicto tras la impugnación presentada por Jan de Nul contra su competidora Deme Group. El planteo, elevado ante la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables, busca que la oferta rival sea desestimada por incumplimientos en los requisitos del pliego.

Entre los principales cuestionamientos, la firma denunciante señala inconsistencias en la garantía de mantenimiento de la oferta, un aspecto clave para asegurar el cumplimiento de las condiciones contractuales. Según sostienen, ese punto no estaría correctamente respaldado en la propuesta presentada.

La impugnación también pone el foco en los antecedentes técnicos de Deme, al advertir diferencias entre los volúmenes de obra declarados y la documentación certificada. A esto se suman objeciones sobre la situación económica de la empresa, que —según el reclamo— no alcanzaría los mínimos exigidos en materia de patrimonio, facturación y liquidez.

En paralelo, se remarcan faltantes documentales relevantes, como declaraciones juradas obligatorias sobre tareas de dragado, además de cuestionamientos técnicos a los equipos ofrecidos, que no cumplirían con la potencia requerida en el pliego de condiciones.

Por último, el planteo incluye un aspecto administrativo: la supuesta falta de validez de la presentación, al haber sido ingresada por un representante sin autorización formal. Con este nuevo capítulo, el proceso licitatorio entra en una etapa más tensa y compleja, en un contexto clave para la definición del futuro de la principal vía de exportación del país.